No pone nota a las emociones
AURA no genera calificativo ni promedio. Se observa la habilidad demostrada en una acción; nunca la emoción sentida, la personalidad, la fe ni la «madurez».
Tres programas diseñados por el colegio. Cada uno enseña algo que tu hijo va a necesitar de verdad: entenderse y convivir, resolver con tecnología, y decidir con evidencia y ética.

Las habilidades para la vida no se aprenden con una charla al año. AURA las enseña de manera explícita y progresiva, de Inicial a 5.º de Secundaria, en la tutoría y en las situaciones de cada día.
Emociones, cuerpo, fortalezas y necesidades, sin quedar definido por una etiqueta.
Un repertorio para regularse —pausa, movimiento, respiración, organización, diálogo— y la decisión madura de pedir ayuda.
Perspectiva, diversidad, compasión y lectura del contexto.
Escucha, asertividad, cooperación y conflictos que se pueden mediar.
Consecuencias, pensamiento crítico, propósito y proyecto de vida.
AURA no genera calificativo ni promedio. Se observa la habilidad demostrada en una acción; nunca la emoción sentida, la personalidad, la fe ni la «madurez».
Toda actividad funciona con un caso ficticio o hipotético. Nadie está obligado a revelar una experiencia personal, perdonar o reconciliarse.
AURA enseña habilidades; el Área Psicopedagógica acompaña, orienta y deriva cuando una situación lo requiere. AURA reemplaza desde 2027 al programa socioemocional que el colegio trabajó hasta 2026 con un proveedor externo.
La pantalla como herramienta para crear, no para consumir. De 1.º de Primaria a 5.º de Secundaria, en un aula especializada con kits, robots y computadoras.
Al terminar 5.º, el estudiante puede delimitar un problema y convertirlo en requisitos comprobables; representar y construir con diagramas, algoritmos, datos, diseño digital o código; probar y mejorar de forma segura; y evaluar privacidad, accesibilidad, autoría e impacto de lo que crea.
El programa está diseñado con referencia explícita al marco internacional CSTA PK–12 2026 (computación) y complementado por STEL 2020 (ingeniería) y el marco UNESCO de competencias en inteligencia artificial. La competencia se evalúa dentro del área oficial de Ciencia y Tecnología del Currículo Nacional, identificada como Ingeniería Redentorina. Cada actividad tiene controles de seguridad y ensayo previo del adulto; si un recurso falta, el proyecto se redimensiona, no se finge evidencia. Los equipos se describen por lo que hacen, no por su marca.
Imagina que tu hijo tiene 25 años y alguien le ofrece «duplicar su dinero en tres meses». Decidir bien ahí no es suerte: es criterio, y se entrena durante los cinco años de Secundaria.

«Validé la idea con diez usuarios» vale más que «me gusta la idea».
El dinero es una herramienta, no un fin. Nada de dinero fácil ni esquemas piramidales.
Versión 1, 2 y 3. Se aprende corrigiendo.
Cinco cargos que rotan —CEO, COO, CFO, CTO y CMO—: todos dirigen, todos ejecutan.
El monto y el origen de los recursos no puntúan. Se evalúa el criterio.
TYC no prepara únicamente a quien quiere crear una empresa. Desarrolla capacidades útiles para cualquier proyecto de vida: iniciativa, criterio financiero, liderazgo, negociación, organización y responsabilidad. Se articula con el área de Educación para el Trabajo del Currículo Nacional.
En tu visita puedes recorrer el aula de tecnología y, según el horario de ese día, ver una clase de robótica o de The Young CEO en marcha. AURA e Ingeniería Redentorina empiezan con el año escolar 2027: en la visita conoces cómo acompañamos y enseñamos hoy, y qué suman los programas desde marzo.