¿Cómo perjudican los padres sobreprotectores a sus hijos y cómo cambiar de actitud?

¿Cómo perjudican los padres sobreprotectores a sus hijos y cómo cambiar de actitud?

La sobreprotección parental es un fenómeno en el cual los padres asumen un rol excesivamente protector y controlador hacia sus hijos, impidiéndoles desarrollar habilidades de autonomía y enfrentar situaciones desafiantes por sí mismos. Aunque la intención de los padres puede ser buena, la sobreprotección puede tener efectos negativos en el desarrollo emocional, social y psicológico de los hijos. En este artículo, exploraremos cómo la sobreprotección puede perjudicar a los hijos y algunas estrategias para cambiar de actitud.

EFECTOS NEGATIVOS DE LA SOBREPROTECCIÓN:

  1. Falta de autonomía: Cuando los padres sobreprotegen a sus hijos, estos pueden volverse dependientes y tener dificultades para tomar decisiones y resolver problemas por sí mismos. La falta de oportunidades para enfrentar desafíos y aprender de los errores puede limitar su capacidad para desarrollar habilidades de autonomía y autoeficacia.
  2. Baja autoestima: Los hijos de padres sobreprotectores pueden desarrollar una baja autoestima, ya que no se les permite enfrentar situaciones difíciles o asumir responsabilidades. Esto puede hacer que se sientan inseguros y duden de sus propias capacidades.
  3. Dificultades en las relaciones sociales: La sobreprotección puede afectar negativamente las habilidades sociales de los hijos, ya que no aprenden a manejar conflictos, a establecer límites y a desarrollar habilidades de comunicación efectiva. Esto puede dificultar su capacidad para establecer relaciones saludables con sus pares y con otros adultos en el futuro.
  4. Falta de resiliencia: La sobreprotección puede impedir que los hijos desarrollen resiliencia, es decir, la capacidad de enfrentar y superar adversidades. Sin la oportunidad de enfrentar desafíos y aprender de las dificultades, los hijos pueden tener dificultades para hacer frente a situaciones estresantes o traumáticas en la vida adulta.

CAMBIAR DE ACTITUD:

  1. Reflexionar sobre las propias creencias y miedos: Los padres sobreprotectores suelen tener creencias y miedos irracionales en relación con la seguridad y el bienestar de sus hijos. Reflexionar sobre estas creencias y miedos puede ayudar a cuestionar su validez y a desarrollar una actitud más equilibrada y realista hacia la crianza.
  2. Fomentar la autonomía: Es importante permitir que los hijos asuman responsabilidades acorde a su edad y nivel de desarrollo, y que enfrenten situaciones desafiantes con el apoyo y la guía adecuada. Fomentar la autonomía implica darles la oportunidad de tomar decisiones, resolver problemas y aprender de los errores, aunque esto implique cierto nivel de riesgo.
  3. Establecer límites claros: Es importante establecer límites claros y consistentes en la crianza, que permitan a los hijos tener un sentido de seguridad y estructura, pero también la oportunidad de aprender a manejar la frustración y la adversidad. Los límites deben ser razonables y flexibles, y permitir a los hijos asumir responsabilidades acorde a su edad y nivel de desarrollo.
  4. Fomentar la resiliencia: Es importante fomentar la resiliencia en los hijos, enseñándoles a enfrentar situaciones difíciles, a manejar las emociones, a buscar soluciones y a aprender de los errores. Esto implica permitirles enfrentar desafíos y dificultades, brindándoles el apoyo emocional y la guía necesaria para que puedan superarlos y crecer a partir de ellos.
  5. Fomentar habilidades sociales: Los padres deben promover la interacción social de sus hijos, permitiéndoles establecer relaciones con otros niños y adultos, participar en actividades grupales y aprender habilidades sociales como la comunicación, la empatía y la resolución de conflictos. Esto les ayudará a desarrollar relaciones saludables y a enfrentar situaciones sociales en el futuro
  6. Fomentar la independencia: Es importante permitir que los hijos sean independientes en la medida de sus capacidades y edad. Esto implica permitirles tomar decisiones, realizar tareas por sí mismos y asumir responsabilidades acorde a su nivel de desarrollo. Fomentar la independencia les ayudará a desarrollar habilidades de autonomía y a tener confianza en sus capacidades.
  7. Practicar la confianza: Los padres deben aprender a confiar en las capacidades de sus hijos y a permitirles experimentar, aunque esto implique cometer errores. La confianza en las habilidades y capacidades de los hijos les brinda la seguridad y la autoestima necesaria para enfrentar los desafíos de la vida.

En conclusión, la sobreprotección parental puede tener efectos negativos en el desarrollo de los hijos, limitando su autonomía, autoestima, habilidades sociales y resiliencia. Es importante que los padres reflexionen sobre sus creencias y miedos, y adopten una actitud equilibrada en la crianza, fomentando la autonomía, estableciendo límites claros, promoviendo la resiliencia, fomentando habilidades sociales y practicando la confianza en las capacidades de sus hijos. Permitirles enfrentar desafíos y aprender de los errores les ayudará a crecer y desarrollarse de manera saludable en su camino hacia la independencia y el éxito en la vida adulta.

Alimentación para prevenir resfriados en niños

Alimentación para prevenir resfriados en niños

En los meses de frío  las condiciones meteorológicas cambian, lo que promueve una bajada de defensas, dejando sobre todo a los más pequeños vulnerables frente a las infecciones víricas. La media de infecciones entre los niños es de 3-5 veces al año, concentradas en los meses de invierno, sobre todo en los menores de 5 años.

El mejor método de prevención es el lavado de manos. Para evitar la propagación, debemos enseñar a los más pequeños su importancia y potenciar el lavado de manos varias veces al día. Además, mediante la alimentación también podemos mejorar su sistema inmunológico y prevenir o minimizar los resfriados y restos de infecciones.

¿Qué alimentos debemos potenciar para ayudar a prevenir resfriados en los niños?

  • Frutas y verduras

Como el resto del año, deben potenciarse las frutas y verduras, ricas en vitaminas y minerales, muchos de ellos potentes antioxidantes que ayudan al sistema inmunológico. Dado que los meses de invierno se tiende a reducir el consumo de alimentos fríos, se disminuye el consumo de alimentos crudos, como las ensaladas, y se reduce considerablemente el aporte de vitaminas, por ello es importante potenciar, por ejemplo, las guarniciones con verduras crudas también en invierno al menos en una de las dos comidas: tomate, zanahoria, escarola…

  • Yogures

Consumir yogur ayuda a equilibrar la flora intestinal activando algunas sustancias que participan en nuestros mecanismos de defensa (anticuerpos, macrófagos, interferón, citoquinas…), por lo que incrementa la resistencia frente a las infecciones.

  • Alimentos ricos en hierro, selenio y zinc

Estos minerales participan en el funcionamiento del sistema inmunitario. El hierro, junto a otros minerales, participa en un adecuado funcionamiento del sistema respiratorio y estimula el sistema inmunológico. Las mejores fuentes de hierro son las carnes, los pescados y los mariscos. Podemos encontrar zinc y selenio principalmente en pescados, huevos y mariscos.

  • Zumo de naranja para el resfriado

La vitamina C participa activamente en el funcionamiento del sistema inmunitario, ayudando a que el cuerpo esté protegido frente las infecciones. Algunos estudios apuntan a que la vitamina C previene y disminuye la duración de los resfriados. En cambio, otros concluyen que esta vitamina no es efectiva ni para prevenir ni tratar el constipado, que los beneficios que le otorgan otros estudios son muy pequeños y pueden ser un error. Sea como fuere, cuando se está resfriado y con fiebre, existe una mayor deshidratación, la sensación de hambre suele disminuir sobre todo entre los más pequeños y el consumo de zumo de naranja, mandarina o limón puede ayudarnos a hidratarnos y por supuesto no va a provocarnos ningún problema, y quizás sí, beneficios.

  • Miel

Es uno de los alimentos utilizados desde la antigüedad para curar los resfriados. La revista Pediatrics sugirió en un artículo que puede ayudar a mejorar las infecciones respiratorias del tracto superior en los niños con dicha afección, donde se le otorgan propiedades antitusígenas, pero poco después fueron varios los científicos que lo desmintieron como el portal Science-Based y la revista The Cochrane database of systematic reviews, donde comentan que no se aportan pruebas sólidas a favor de la utilización de la miel como terapia para la tos. Puesto que son necesarios más estudios que demuestren su efectividad frente a los catarros y puesto que la miel es una fuente importante de azúcar simple, no conviene el consumo habitual ni entre niños ni mayores.

¿Qué debemos potenciar?

  • Ingesta de líquidos: caldos, agua, zumo de cítricos naturales… pueden ser una excelente opción para evitar que las mucosas se resequen y se favorezca la fluidez de las secreciones.
  • Bebidas y platos calientes, los caldos y las sopas suelen ser un buen aliado cuando sufren de gripe o catarro los más pequeños, suele tener buena aceptación. Puede incluirse “pelotas” de carne pequeñitas para hacerla más nutritiva.
  • Utilizar cocciones suaves, poco grasas, potenciando su fácil digestión. Las técnicas recomendadas son el hervido, la plancha, el horno, microondas…

Ejemplo de menú

  • Desayuno: zumo de naranja y mandarina. Pan tostado con yogur batido y plátano.
  • Media mañana: 1 pieza de fruta a escoger
  • Comida: puré de verduras, pechuga de pollo al vapor con una patata hervida. Yogur natural.
  • Merienda: yogur natural con un puñado de arándanos.
  • Cena: sopa de pistones con “pelota de carne”. Fruta a escoger

Cabe recordar que por sí solo, un alimento no tiene la capacidad de mejorar la salud, sino que siempre deben considerarse dentro de un marco de alimentación saludable, de manera que se asegure una dieta completa, con todos los grupos de alimentos y nutrientes necesarios, priorizando los alimentos frescos, en detrimento de los precocinados, y de proximidad. Basándonos en alimentos primarios, es decir frutas y verduras, frutos secos, legumbres, cereales integrales, aceite de oliva virgen extra… y evitar los procesados como platos preparados, bollería, galletas…

Lo que debes saber…
  • Cuando ya se contraído el resfriado, lo único que se puede hacer es mejorar los síntomas, ya que frente a una infección vírica no existe ningún medicamento capaz de curarlo.
  • La vitamina C participa activamente en el funcionamiento del sistema inmunitario, ayudando a que el cuerpo esté protegido frene las infecciones.
  • Cabe recordar que por sí solo un alimento no tiene la capacidad de mejorar la salud, sino que siempre deben considerarse dentro de un marco de alimentación saludable, de manera que se asegure una dieta completa, con todos los grupos de alimentos y nutrientes necesarios.

Fuente: Mónica Carreira – Nutricionista Mapfre Salud

 

NO OLVIDAR:

Cuando sea la hora del refrigerio, merienda o comida, apague el televisor desconecte celulares y siéntense juntos a la mesa a comer. Esto ayuda a crear un ambiente sereno a la hora de consumir los alimentos y es un momento propicio para conversar de su día, su vida y compartir en familia.

8 LUCHAS QUE VALE LA PENA TENER  CON TUS HIJOS

8 LUCHAS QUE VALE LA PENA TENER  CON TUS HIJOS

La crianza de los hijos es difícil.  Los padres tienen que elegir sus batallas.  Aquí hay 8 luchas que vale la pena elegir con sus hijos:

 1. La lucha de la lectura:

 Haz que tus hijos lean.  Porque la lectura está ligada a todo, desde el desarrollo cognitivo hasta la capacidad de concentración.  Haga que sus hijos lean ahora.

 2. La lucha de salir afuera:

 Haz que tus hijos salgan a la calle.  El mundo natural nos enseña cosas.  Además, afuera hay sol, aire fresco y ejercicio esperándolos.  Lo más importante es que la naturaleza está llena de cosas que escasean en nuestro mundo: descubrimiento, asombro, paz, alegría.

 3. La lucha laboral:

 Haz que tus hijos trabajen.  Me entristece la cantidad de padres que no exigen que sus hijos muevan un dedo en casa.  Hay principios de vida invaluables que solo puedes aprender con un trapeador en la mano.  Que el sudor sea su maestro.

 4. La lucha de la comida:

 Haz que tus hijos coman en familia.  Las comidas juntos son una pausa física para recuperar una verdad tan fácilmente sacrificada en el altar del ajetreo.  Nada es más importante que la familia. Y comer saludable juntos.

 5. La lucha contra el aburrimiento:

 Haz que tus hijos vivan con el aburrimiento.  No le de celular o tablet en cada viaje en automóvil.  Los niños necesitan tiempo de aburrimiento para incentivar su creatividad.  Y, por extraño que parezca, el aburrimiento es una habilidad.  Es difícil como padre lidiar con el asalto de las quejas de aburrimiento.  Pero si cedes y llenas su tiempo con estímulos externos, criarás a un adicto.  Haz que aprendan a no depender de electrónicos para quitar su aburrimiento. Y darle libros, juguetes y tareas que vayan haciendo usando lo que miran por la ventana del carro donde viajan. 

 6. La lucha de «Yo primero»:

 Haz que tus hijos sean los últimos.  No siempre para todo pero lo suficiente para recordar que el mundo no gira alrededor de ellos.  Decirles: Toma la pieza más pequeña. Tú no manejas el control remoto.  Ayuda a hacer las tareas de tu herman@.  O darle algunas veces su opción de alientos, menos favorita.  No les gustará, pero lo necesitan.

 7. La lucha de conversación incómoda:

 Haz que tus hijos tengan conversaciones incómodas contigo.  Sexo, citas, imagen corporal, valores… Sus hijos pondrán los ojos en blanco y se resistirán.  Tropezarás y tartamudearás.  Pero lo Necesitan y tienen curiosidades o puntos de vista, porque aprenderán lecciones y sabiduría.

 8. La lucha de la limitación:

 Aprender a vivir dentro de los límites es una valiosa habilidad para la vida.  De hecho, muchos problemas de los adultos surgen de la incapacidad de aceptarlos.  Los límites de tiempo de pantalla, los límites dietéticos, los límites de actividad y los límites de horario son buenos.

 Como padre o madre, tienes que elegir tus batallas.  No son fáciles, pero estas 8 luchas, valen la pena luchar para el beneficio de tus hijos.

Copiado del Twitter de David Morris.

Fotografía por Rebekah Melancon

Tus hijos no tienen la culpa

Tus hijos no tienen la culpa

Tus niños no tienen la culpa del mal día que tuviste. 

Tus niños no tienen la culpa de los problemas con tu pareja. 

Tus niños no tienen la culpa de tus frustraciones ni los malos ratos en tu trabajo.

No tienen la culpa de que se haya roto el condón o fallado la píldora anticonceptiva. No tienen la culpa que tú no te hayas cuidado con responsabilidad.

Tus hijos no tienen la culpa de las heridas de tu infancia. De tus penas, de tus miedos. De tu corazón roto.

Ellos llegaron para sanar, para enseñarte a amar de una manera que no imaginaste jamás.

Llegaron para darle un significado a tu vida que tal vez antes no tenía. Para enseñarte a ser fuerte y resiliente. 

Para enseñarte a luchar y salir adelante todos los días.

Es nuestra obligación como mamás/papás, darles una infancia ESTABLE, SANA, TRANQUILA, mágica, contenida en besos, abrazos y presencia.

Nos equivocamos, es cierto. 

Tropezamos y nos caemos, pero debemos saber limpiarnos las heridas y pedir perdón.

Aprender a ser mamás/papás cada día no es fácil. 

Debemos luchar contra nuestro cansancio, penas, temores, situaciones no resueltas.

Seamos mamás/ papás presentes, cariñosas, ocupadas y preocupadas con y para nuestros hijos. 

Es el trabajo más importante, el que deja huellas: formar personas. Personas de bien.

En ellos quedará el amor que pusimos en este camino durante su infancia. Eso es lo único, lo que más queda. Ellos se merecen todo nuestro respeto y mucho AMOR.

Desconozco al autor.

Tomada de la red

El Hada de Año Nuevo

El Hada de Año Nuevo

Miguel y Felipe eran dos hermanos muy diferentes. Así, mientras que Miguel era más dócil y aceptaba las normas y valores de buen gusto, a Felipe le costaba algo más. Era rebelde y siempre terminaba haciendo ‘trastadas’ para llamar la atención.

Una noche de Nochevieja, se les apareció un hada, y les dijo: 

– ¡Hola! Soy el hada de Año Nuevo, y vengo a traeros un regalo.

Los niños se quedaron muy sorprendidos. ¡Nunca habían visto un hada! Era pequeña, tenía alas y la voz muy dulce. De pronto les entregó un libro a cada uno. Pero el libro no tenía nada escrito. Todas las hojas estaban en blanco. 

Miguel sonrió y le dio las gracias al hada de Año Nuevo. Guardó el libro con mucho cuidado. Pero Felipe se enfadó:

– ¿Y qué clase de regalo es este? ¡Si no hay nada dentro!

Felipe salió de casa y tiró el libro en un charco, así que sus hojas se llenaron de barro. Y al llegar a casa, usó el libro para equilibrar la pata de una mesa, así que su cubierta quedó hundida en un lado.

El hada regresa al año siguiente

Al año siguiente, el hada de Año Nuevo regresó.

– ¡Hola chicos! Vengo a buscar los libros que os dejé el año pasado. 

Miguel sacó su libro del cajón de su mesilla de noche y se lo dio al hada. Felipe tuvo que buscarlo bajo la pata de la mesa del salón.

El hada de Año Nuevo comprobó el interior de cada libro: el de Miguel estaba lleno de historias preciosas, y escritas con letras doradas. En cambio, el libro de Felipe estaba lleno de manchas ininteligibles.

– Felipe- le dijo el hada de Año Nuevo con dulzura- Tu libro refleja todo lo que hiciste este año.

– ¡Pero si solo hay borrones de tinta!- dijo él incrédulo.

– Eso es- continuó hablando el hada de Año Nuevo- Esta mancha de aquí es de ese día que te peleaste con tu hermano… y la de esta hoja es del día que mentiste a tu madre… Ah, y esta mancha grande de aquí es por haber insultado a tus compañeros de clase…

El hada de Año nuevo le enseña a Felipe cómo cambiar

Felipe se entristeció y se dio cuenta de que en realidad él no quería hacer todo eso…

– Y tú, Miguel- dijo entonces el hada de Año Nuevo- También tienes escritas muchas historias, con letras doradas, por cada uno de tus comportamientos buenos. Mira: aquí está la historia de cómo ayudaste a tu compañera de clase a estudiar… y ese día que cargaste con las bolsas de la compra para ayudar a tu madre. Hay muchas historias hermosas en tu libro.

Miguel sonrió y se sintió muy feliz.

– ¿Y cómo puedo arreglar yo mi libro?- dijo entonces Felipe, quien en realidad quería también un libro tan bonito como el de su hermano.

– Es fácil- le respondió el hada de Año Nuevo- Cada año os traeré un libro de hojas blancas nuevo. Estos dos me los tengo que llevar a la biblioteca del Tiempo. Pero cada año llevaré libros nuevos. Si al año que viene cambias tu comportamiento, tu libro será igual de hermoso o más aún que el de tu hermano.

El hada de Año Nuevo guardó esos libros y les entregó dos libros nuevos. Esta vez, Felipe lo guardó con cuidado en el cajón de su mesilla. Ese año, sí, estaba convencido de que su libro iba a contar muchas historias bellas e increíbles. 

Fuente: Tucuentofavorito

No te Rindas – Mario Benedetti

No te Rindas – Mario Benedetti

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada dia es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola,
porque yo te quiero.

El amor de una madre

El amor de una madre

Una tarde Thomas Edison llegó a su habitación con una carta del maestro, con su madre a un lado.

Dijo: – Mi maestro me dio esta carta y solo dijo que la leyera mi mama.

Como si se tratará la carta de un bebé a su madre.

Los ojos llorosos de la madre mientras leía en voz alta, “Tu hijo es un gran genio. Esta escuela no es para él, hay pocos maestros buenos para enseñarle”.

Por Favor, enséñele usted.

Después de bastantes años después de la muerte de la madre de Edison.

Edison se había convertido en uno de los grandes genios del siglo y mayores inventores en el mundo.

Una noche estaba buscando en el armario unos viejos zapatos, pero encontró una carta llena de polvo que le había sido entregada por su maestro a su madre.

La abrió.

El mensaje en la carta era: – Tu hijo es incapaz y esta mentalmente enfermo y no podemos dejar que venga más a la escuela.
– ¡Esta Expulsado!

Edison se sintió emocionado por saber lo que hizo su madre por él.

Después escribiría en su diario: “Thomas Alva Edision era el niño mentalmente enfermo sin embargo su madre lo convirtió en el genio del siglo”.

Historias para reflexionar

MORALEJA:

El amor de una madre, sus palabras y sus acciones, pueden cambiar y construir el destino de sus hijos 

¿Quién es tu mamá?

¿Quién es tu mamá?

  • Mamá es esa señora que lleva en el bolso un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia.
  • Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo.
  • Mamá es esa malabarista que pone lavadoras con el abrigo puesto mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con la barbilla y apartándome del cubo de basura con el pie.

  • Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso
  • Mamá es esa forzuda capaz de coger en un solo brazo mis 15 kilos mientras con el otro entra el carro lleno de compra
  • Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras.
  • Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia
  • Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la estética.
  • Mamá es esa cantante que se inventa las canciones más tontas que me hacen reír y bailar
  • Mamá es esa chef que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonterías que quedaban en el refri porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cena
  • Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer
  • Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo
  • Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito
  • Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me he hecho pis, cambiarme el pañal, darme jarabe para la tos, un poco de agua, ponerme el chupete, todo a oscuras y sin despertarse
  • Y eso no es todo… además trabaja fuera de casa.

 

  • ¿La ves? Es aquélla, la más guapa, la que sonríe.

Canción de amor para mi patria

Canción de amor para mi patria

Será porque me dueles, será porque te quiero,
Será que estoy segura que puedes llenarme de palomas el cielo.
Será porque quisiera que vueles, que sigue siendo tuyo mi vuelo.

Sera que estas en celo velando la alborada
O acaso acumulando desvelos por dudas largamente acunadas.
Tan solo se levanta del suelo el que del todo extiende sus alas

Amada mía, querida mía, ¡ay patria mía!
De tumbo en tumbo, se pierde el rumbo de la alegría.
¡vamos arriba, Que no se diga que estas llorando,
Que tus heridas mal avenidas se irán curando.

Defiende tu derecho a la vida y juntas seguiremos andando.

Será que ya no quieres sufrir mas desengaños
Que vives levantando paredes por miedo a que la luz te haga daño.
Si ya no vienen llenas tus redes, tampoco hay mal que dure cien años.

Quizás en apariencias te alejas o me alejo,
El caso es que sufrimos de ausencia con un dolor ambiguo y parejo.
Amor no significa querencia, también se puede amar desde lejos.

Amada mía, querida mía, ¡ay patria mía!
De tumbo en tumbo, se pierde el rumbo de la alegría.
¡vamos arriba, que no se diga que estas llorando,
Que tus heridas mal avenidas se irán curando.

Defiende tu derecho a la vida y juntas seguiremos andando.

Autor: Mercedes Sosa

Las Piedras y el Frasco

Las Piedras y el Frasco

Cierto día un motivador estaba dando una conferencia sobre gestión de tiempo a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidarán.

De pie frente a un auditorio compuesto por gente muy exitosa dijo:

Quisiera hacerles una pequeña demostración…

De debajo de la mesa sacó un jarro de vidrio de boca ancha y lo puso sobre la mesa frente a él. Luego sacó una docena de piedras del tamaño de un puño y empezó a colocarlas una por una en el jarro.

Cuando el jarro estaba lleno hasta el tope y no podía colocar más piedras preguntó al auditorio: ¿Está lleno este jarro? Todos los asistentes dijeron ¡Sí!

Entonces dijo: ¿Están seguros? Y sacó de debajo de la mesa un cubo con piedras pequeñas de construcción. Echó un poco de las piedras en el jarro y lo movió haciendo que las piedras pequeñas se acomoden en el espacio vacío entre las grandes.

Cuando hubo hecho esto preguntó una vez más: ¿Está lleno este jarro?

Esta vez el auditorio ya suponía lo que vendría y uno de los asistentes dijo en voz alta: “Probablemente no”.

Muy bien contestó el expositor. Sacó de debajo de la mesa un cubo lleno de arena y empezó a echarlo en el jarro. La arena se acomodó en el espacio entre las piedras grandes y las pequeñas.
Una vez más pregunto al grupo: ¿Está lleno este jarro?
Esta vez varias personas respondieron a coro: ¡No!

Una vez más el expositor dijo: ¡Muy bien! luego sacó una jarra llena de agua y echó agua al jarro con piedras hasta que estuvo lleno hasta el borde mismo. Cuando terminó, miro al auditorio y preguntó: ¿Cual creen que es la enseñanza de esta pequeña demostración?

Uno de los espectadores levantó la mano y dijo: La enseñanza es que no importa como de lleno esté tu horario, si de verdad lo intentas, siempre podrás incluir más cosas.

¡No! replicó el expositor, esa no es la enseñanza.

La enseñanza es que si no pones las piedras grandes primero, no podrás ponerlas en ningún otro momento.

Reflexión:

Me encanta éste cuento. ¿Cuáles son las piedras grandes en nuestra vida?: Son ¿la rutina, lo que opinen los demás, el trabajo que no nos gusta, preocupaciones cotidianas..?  o son ¿La familia, los amigos, nuestros valores morales, la salud, las personas que queremos, las cosas que nos hacen felices?.. Las piedras más grandes han de referirse a nuestras bases, a lo más importante para nosotros y están relacionadas con nuestros valores, con nuestros afectos a todo aquello que nos enriquece como personas.

A veces es difícil en la rutina diaria tomar las perspectiva necesaria para asignar bien las prioridades, a veces priorizamos las cosas más pequeñas frente a las que tienen más valor para nosotros. Si llenamos nuestro tiempo y  nuestra cabeza de cosas «pequeñas» luego no caben las realmente importantes para nosotros. .. No es una cuestión de «no tener tiempo». Es cuestión de saber organizarse teniendo siempre como base las piedras grandes y valorar nuestras prioridades. ¿qué opinan? 

Comparte la historia si te gusto.